Kit de emergencia: cómo prepararlo y qué debe contener
Una emergencia puede interrumpir el acceso al agua, la electricidad, los alimentos y otros servicios básicos. Preparar un kit de emergencia con anticipación permite tener a mano suministros esenciales ante terremotos, huracanes, inundaciones y otras situaciones. Conoce qué debe contener, cómo organizarlo y qué debes considerar según las necesidades de tu hogar.

Un kit de emergencia permite disponer rápidamente de suministros esenciales cuando un desastre altera el acceso al agua potable, los alimentos, la electricidad, los medicamentos o los servicios básicos. Terremotos, huracanes, inundaciones, incendios y apagones prolongados pueden presentarse con poco tiempo de preparación y, en algunos casos, obligar a permanecer varios días en casa o abandonar la vivienda.
Prepararlo con anticipación forma parte de las medidas básicas de prevención ante desastres. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) y la Cruz Roja Americana recomiendan reunir agua, alimentos, medicamentos, artículos de primeros auxilios, iluminación y otros suministros que permitan afrontar los primeros días de una emergencia.
Más que guardar algunos productos en una mochila, la preparación debe considerar cuántas personas viven en el hogar, sus necesidades particulares y la posibilidad de tener que evacuar.
¿Para qué sirve un kit de emergencia?
Después de un desastre, los servicios esenciales pueden verse interrumpidos. Un terremoto puede afectar carreteras, comunicaciones y sistemas de agua y electricidad; un huracán puede provocar inundaciones y apagones prolongados; mientras que otras emergencias pueden hacer necesario evacuar rápidamente.
Un kit preparado previamente permite tener los artículos esenciales localizados y disponibles sin depender de que los comercios estén abiertos o de que sea posible desplazarse.
La Cruz Roja Americana recomienda preparar los suministros teniendo en cuenta dos posibles escenarios: una emergencia que obligue a evacuar y otra en la que sea posible permanecer en casa. Para una evacuación, conviene disponer de un kit fácil de transportar con suministros para al menos tres días. En el hogar, cuando sea posible, se recomienda almacenar una provisión mayor de agua, alimentos y otros artículos esenciales que permita afrontar aproximadamente dos semanas con acceso limitado a los servicios básicos.

Agua: una de las principales prioridades
El acceso a agua segura puede verse comprometido durante una emergencia. La Cruz Roja Americana recomienda almacenar aproximadamente un galón de agua (3.8 litros) por persona y por día, destinado tanto al consumo como a necesidades básicas de higiene.
Como referencia, aconseja disponer de agua para tres días en caso de evacuación y para dos semanas cuando se trata de los suministros almacenados en el hogar.
La cantidad necesaria puede aumentar dependiendo del clima, la edad, determinadas necesidades médicas y otros factores individuales.
Alimentos que no dependan de electricidad
El kit debe contener alimentos no perecederos, fáciles de almacenar y que requieran poca o ninguna preparación. Entre las opciones pueden incluirse alimentos enlatados, barras de cereales, frutas secas y otros productos de larga duración.
Si se almacenan latas que no poseen sistema de apertura propio, es importante disponer de un abrelatas manual.
Al igual que ocurre con el agua, la Cruz Roja recomienda contar con alimentos para al menos tres días si es necesario evacuar y mantener, cuando sea posible, una reserva para aproximadamente dos semanas en el hogar.
Los alimentos almacenados deben revisarse periódicamente y reemplazarse antes de alcanzar su fecha de vencimiento.
Medicamentos y primeros auxilios
Un botiquín de primeros auxilios constituye otro componente fundamental. Debe contener materiales que permitan atender lesiones menores mientras se consigue asistencia sanitaria.
Las personas que utilizan medicamentos regularmente deben incluirlos dentro de su planificación. También es recomendable mantener una lista actualizada de los medicamentos y suplementos utilizados. Los CDC aconsejan llevar esta información consigo y proporcionar una copia a un familiar o persona de confianza, ya que puede resultar útil para los profesionales sanitarios durante una emergencia.
Las necesidades médicas particulares también deben considerarse, incluyendo inhaladores, anteojos, lentes de contacto, audífonos y sus baterías, dispositivos de movilidad u otros equipos utilizados habitualmente.
Iluminación, comunicación y energía
Los cortes eléctricos son frecuentes después de diferentes tipos de desastres. Por ello, el kit debe incluir linternas y baterías adicionales.
Una radio que funcione con baterías o mediante manivela permite recibir información oficial cuando fallan la electricidad, internet o las redes móviles. La Cruz Roja recomienda, cuando sea posible, disponer de una radio meteorológica NOAA.
También conviene mantener cargadores para los teléfonos celulares y una batería externa o power bank. Algunos equipos pueden incorporar alternativas de carga solar.
Documentos, dinero y artículos personales
Las copias de documentos importantes deben almacenarse protegidas del agua. Pueden incluir documentos de identificación, certificados de nacimiento, pasaportes, pólizas de seguro, información médica y documentos relacionados con la vivienda.
También resulta útil disponer de una lista escrita con teléfonos de familiares y contactos de emergencia, además de mapas de la zona.
Una cantidad razonable de dinero en efectivo puede ser necesaria si un apagón impide utilizar cajeros automáticos, terminales de pago o sistemas electrónicos.
Entre otros artículos básicos se encuentran productos de higiene personal, ropa de cambio, calzado cerrado y resistente, mantas, una herramienta multiuso y un silbato para solicitar ayuda.
Adaptar el kit a cada integrante de la familia
No existe un kit idéntico para todos los hogares. Su contenido debe adaptarse a las necesidades de cada familia.
Las familias con bebés pueden necesitar pañales, fórmula preparada para usar, alimentos infantiles y otros suministros. Los adultos mayores y las personas que utilizan dispositivos médicos deben considerar sus requerimientos específicos.
Las mascotas también necesitan planificación. Los CDC recomiendan preparar alimentos, agua, medicamentos, documentación veterinaria, identificación, correa o arnés y una transportadora apropiada, entre otros elementos.
¿Dónde guardar el kit?
La mochila de evacuación debe permanecer en un lugar conocido, accesible y fácil de alcanzar. Debe ser suficientemente ligera para poder transportarla rápidamente.
Los suministros destinados a permanecer en casa pueden almacenarse en recipientes resistentes y protegidos de la humedad, el calor excesivo y otros factores que puedan deteriorarlos.
Preparar el kit no significa olvidarse de él. Es recomendable revisarlo periódicamente para comprobar las fechas de vencimiento de alimentos y medicamentos, verificar baterías y equipos, actualizar documentos y sustituir cualquier producto utilizado o deteriorado.
Prepararse antes de que ocurra una emergencia
Un kit de emergencia es solamente una parte de la preparación. La Cruz Roja Americana recomienda combinarlo con un plan familiar que establezca cómo comunicarse, dónde reunirse y qué hacer si es necesario evacuar.
Preparar los suministros con anticipación evita tener que buscar productos esenciales cuando ya existe una situación de riesgo. Independientemente de que la emergencia sea un terremoto, un huracán, una inundación u otro desastre, disponer de agua, alimentos, medicamentos, medios de comunicación y documentos esenciales puede facilitar la respuesta durante las primeras horas y días.
