Ébola por Bundibugyo virus: emergencia de salud pública
La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote de enfermedad por el virus del Ébola causado por Bundibugyo virus en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional. El organismo advierte sobre el riesgo de propagación transfronteriza, el aumento de casos sospechosos y la ausencia de vacunas o tratamientos aprobados para esta especie del virus del Ébola.

Foto: © WHO / Christopher Black
Los casos de Ébola por Bundibugyo virus mantiene bajo vigilancia internacional a las autoridades sanitarias. La Organización Mundial de la Salud (OMS) declaró que el brote registrado en la República Democrática del Congo (RDC) y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional debido al riesgo de propagación entre países y al impacto potencial sobre los sistemas de salud.
Durante una rueda de prensa celebrada este 20 de mayo en Ginebra, el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, explicó que esta es la primera vez que un director general declara una emergencia sanitaria internacional antes de convocar formalmente un Comité de Emergencia bajo el Reglamento Sanitario Internacional.
Según Tedros, la decisión se tomó tras consultar a los ministros de Salud de la RDC y Uganda y ante la necesidad urgente de contener el brote y evitar más muertes. No obstante, aclaró que la situación no cumple actualmente los criterios para ser considerada una emergencia pandémica, la categoría más alta dentro del Reglamento Sanitario Internacional modificado.
Casos confirmados y expansión del brote
La OMS informó que hasta el momento se han confirmado 51 casos en la República Democrática del Congo, principalmente en las provincias de Ituri y Kivu del Norte, incluyendo las ciudades de Bunia y Goma. Sin embargo, el organismo reconoce que la magnitud real del brote podría ser mucho mayor debido al tiempo que el virus circuló antes de ser detectado.
Uganda notificó además dos casos confirmados en Kampala, la capital del país, incluyendo una muerte asociada a personas que viajaron desde la RDC.
El organismo también confirmó que un ciudadano estadounidense que trabajaba en la RDC dio positivo al virus y posteriormente fue trasladado a Alemania para recibir atención médica.
Además de los casos confirmados, la OMS reportó cerca de 600 casos sospechosos y 139 muertes sospechosas, cifras que podrían seguir aumentando a medida que avance la vigilancia epidemiológica.
¿Qué es el Bundibugyo virus?
El Bundibugyo virus pertenece al género Ebolavirus, el mismo grupo viral responsable de otras formas de enfermedad por el virus del Ébola. Fue identificado por primera vez en Uganda en 2007, durante un brote registrado en el distrito de Bundibugyo.
Este virus puede causar una enfermedad hemorrágica grave caracterizada inicialmente por fiebre, debilidad intensa, dolores musculares, cefalea y fatiga. A medida que la infección progresa pueden aparecer vómitos, diarrea, dolor abdominal y hemorragias internas o externas en los casos más severos.
La transmisión ocurre principalmente por contacto directo con fluidos corporales de personas infectadas, superficies contaminadas o durante prácticas funerarias inseguras. El personal sanitario y los familiares de pacientes representan grupos particularmente vulnerables cuando no se aplican medidas adecuadas de bioseguridad.
Factores que aumentan la preocupación internacional
La OMS considera que existen varios factores que aumentan el riesgo de propagación y mortalidad asociado a este brote.
Uno de los principales motivos de preocupación es que la epidemia ya se ha extendido hacia varias zonas urbanas. También se han reportado muertes entre trabajadores sanitarios, lo que indica transmisión asociada a centros de salud.
Otro elemento relevante es la importante movilidad poblacional en las zonas afectadas. La provincia de Ituri enfrenta una situación de inseguridad y conflicto armado que ha provocado más de 100 mil desplazados recientes, mientras que la actividad minera en la región favorece el movimiento constante de personas y aumenta el riesgo de expansión del virus.
La OMS advirtió además que esta epidemia está causada por Bundibugyo virus, una especie del virus del Ébola para la cual actualmente no existen vacunas ni tratamientos aprobados.
Riesgo de propagación internacional
La OMS considera alto el riesgo de la epidemia a nivel nacional y regional, aunque actualmente lo mantiene bajo a nivel global.
Por esta razón, el organismo insiste en la necesidad de coordinación internacional para contener el brote y fortalecer la vigilancia epidemiológica en países vecinos. La OMS también recomienda aumentar la capacidad diagnóstica, reforzar el rastreo de contactos y mejorar la detección temprana de casos sospechosos.
El informe destaca que los países con fronteras cercanas a las áreas afectadas deben aumentar su preparación y garantizar acceso rápido a laboratorios capaces de confirmar casos sospechosos.
Medidas recomendadas por la OMS
Como parte de las recomendaciones emitidas por la OMS para los países afectados, el organismo pidió fortalecer la vigilancia comunitaria, mejorar el control de infecciones en hospitales y reforzar el monitoreo en aeropuertos internacionales, carreteras principales y pasos fronterizos.
Entre las medidas sugeridas se encuentran:
- Capacitar al personal sanitario en el uso correcto de equipos de protección personal.
- Establecer centros especializados para el tratamiento de pacientes.
- Incrementar la capacidad diagnóstica de laboratorios.
- Reforzar la comunicación de riesgo con las comunidades.
- Implementar vigilancia epidemiológica y rastreo de contactos.
La OMS también subrayó la importancia de realizar entierros seguros y dignos para reducir el riesgo de transmisión durante ceremonias funerarias.
Respuesta internacional y financiamiento
La OMS informó que ya desplegó personal, suministros, equipos y fondos para apoyar la respuesta sanitaria en la región.
Tedros Adhanom Ghebreyesus anunció además la aprobación de 3.4 millones de dólares adicionales provenientes del Fondo de Contingencia para Emergencias, elevando el financiamiento total a 3.9 millones de dólares.
El organismo agradeció igualmente al gobierno de Uganda por posponer las celebraciones anuales del Día de los Mártires, evento religioso que puede reunir hasta dos millones de personas y que podría favorecer la propagación del virus.
La OMS no recomienda cerrar fronteras
Pese a la preocupación internacional, la OMS indicó que no recomienda cerrar fronteras ni restringir el comercio o los viajes internacionales.
En cambio, la estrategia propuesta se centra en la detección temprana, el aislamiento rápido de casos, la vigilancia epidemiológica y la cooperación entre países donde se ha declarado el brote.
La OMS insiste en que, aunque actualmente no existen vacunas ni tratamientos específicos aprobados para Bundibugyo virus, todavía existen múltiples medidas eficaces para reducir la transmisión y salvar vidas.
Vigilancia epidemiológica y preparación global
El brote de Ébola por Bundibugyo virus vuelve a poner en evidencia la importancia de mantener sistemas de salud preparados frente a enfermedades infecciosas emergentes.
La experiencia adquirida durante epidemias previas de ébola y otras crisis sanitarias internacionales demuestra que la detección temprana y la respuesta coordinada son fundamentales para limitar la propagación de este tipo de enfermedades.
La OMS insiste en que fortalecer la vigilancia epidemiológica, apoyar la investigación científica y mejorar la cooperación internacional serán elementos clave para contener el brote y reducir el impacto sanitario en la región.
Datos bibliográficos
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Epidemic of Ebola Disease caused by Bundibugyo virus in the Democratic Republic of the Congo and Uganda determined a public health emergency of international concern. Mayo de 2026.
- Organización Mundial de la Salud (OMS). Ebola disease fact sheet. Disponible en: WHO Ebola disease fact sheet
