Cómo lavar frutas y verduras de forma segura
Aprende cómo lavar frutas y verduras de forma segura, cuándo es recomendable utilizar un desinfectante para alimentos y por qué el jabón, el cloro doméstico y otros productos de limpieza no deben aplicarse directamente sobre los alimentos.

Las frutas y verduras forman parte de una alimentación saludable, pero antes de consumirlas es importante lavarlas correctamente. Durante su cultivo, transporte, almacenamiento y venta pueden entrar en contacto con tierra, agua, animales, personas y superficies contaminadas, lo que favorece la presencia de microorganismos capaces de causar enfermedades transmitidas por alimentos.
Aunque muchas personas recurren al jabón, cloro o vinagre, las principales autoridades sanitarias coinciden en que, para la mayoría de los alimentos frescos, el agua potable corriente y la fricción son suficientes para retirar la suciedad y reducir la cantidad de microorganismos presentes en la superficie.
¿Por qué es importante lavar las frutas y verduras?
Los alimentos frescos pueden contaminarse en cualquier etapa de la cadena alimentaria. Entre los microorganismos que se han relacionado con brotes asociados a frutas y verduras se encuentran Salmonella, Escherichia coli, Listeria monocytogenes, además de algunos virus y parásitos.
La contaminación no siempre puede detectarse a simple vista. Un alimento puede verse fresco, oler bien y conservar su sabor habitual, pero aun así contener microorganismos capaces de provocar enfermedad.
Lavar las frutas y verduras ayuda a eliminar tierra, polvo y parte de estos microorganismos. Sin embargo, ningún método doméstico garantiza la eliminación completa de todos los patógenos, especialmente si estos han penetrado en los tejidos del alimento. Por ello, cuando un alimento requiere cocción, esta sigue siendo una de las medidas más eficaces para destruir muchos microorganismos.
Cómo lavar correctamente las frutas y verduras
Antes de manipular cualquier alimento es fundamental lavarse las manos con agua y jabón durante al menos 20 segundos y asegurarse de que cuchillos, tablas de cortar, coladores y superficies estén limpios.
Las frutas y verduras deben enjuagarse bajo agua potable corriente, frotando suavemente toda su superficie con las manos limpias. En productos de piel firme, como papas, zanahorias, pepinos, melones o calabazas, puede utilizarse un cepillo exclusivo para alimentos que facilite retirar la tierra adherida.
Las hojas verdes, como la lechuga o el repollo, deben separarse y enjuagarse hoja por hoja, mientras que las frutas delicadas, como fresas, moras y frambuesas, conviene lavarlas suavemente en un colador poco antes de consumirlas para evitar que el exceso de humedad favorezca su deterioro.
También es recomendable lavar frutas cuya cáscara no se consume, como melones, mangos, aguacates o naranjas. Al cortarlas, el cuchillo puede arrastrar microorganismos desde la superficie hasta la pulpa.
Por el contrario, los productos envasados que indiquen claramente «prelavado» o «listo para comer» no necesitan volver a lavarse.
¿Se pueden usar desinfectantes para frutas y verduras?
En condiciones normales, no es necesario utilizar desinfectantes para lavar frutas y verduras en el hogar. La Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) recomienda el lavado con agua potable corriente como método habitual.
Sin embargo, en algunos lugares donde la calidad del agua es limitada o cuando se desea realizar una desinfección adicional de alimentos que se consumirán crudos, pueden utilizarse desinfectantes comerciales formulados específicamente para frutas y verduras. Estos productos deben emplearse únicamente siguiendo las instrucciones del fabricante en cuanto a concentración, tiempo de contacto y enjuague.
Entre los principios activos utilizados en este tipo de desinfectantes se encuentran el hipoclorito de sodio apto para alimentos. Es importante no confundirlo con el cloro doméstico o los desinfectantes para superficies, que no están diseñados para entrar en contacto directo con alimentos.
También existen alternativas naturales ampliamente utilizadas en los hogares. El vinagre blanco posee cierta actividad antimicrobiana y algunos estudios muestran que puede disminuir parcialmente algunas bacterias superficiales, aunque su eficacia es limitada. Por su parte, el bicarbonato de sodio puede ayudar a desprender algunos residuos superficiales de pesticidas en determinadas frutas cuando se utiliza en solución y posteriormente se enjuaga con agua potable. El jugo de limón también presenta actividad antimicrobiana en estudios de laboratorio, pero la evidencia disponible no respalda su uso como método de desinfección doméstica.
Ninguna de estas alternativas sustituye el lavado adecuado con agua potable ni garantiza la eliminación completa de microorganismos o pesticidas.
Productos que nunca deben utilizarse
Las frutas y verduras no deben lavarse con jabón, detergentes, alcohol, cloro doméstico, lejía ni desinfectantes para superficies.
Estos productos no están formulados para el consumo humano y pueden dejar residuos sobre los alimentos, especialmente en aquellos con superficies porosas o irregulares. Su ingestión puede provocar irritación gastrointestinal, náuseas, vómitos o diarrea.
El jabón sí debe utilizarse para lavar las manos, los utensilios y las superficies de preparación, pero nunca directamente sobre los alimentos.
Recomendaciones para una manipulación segura
Después del lavado, las frutas y verduras deben mantenerse separadas de carnes, aves, pescados y mariscos crudos para evitar la contaminación cruzada. Los productos perecederos y las frutas o verduras ya cortadas deben conservarse refrigerados a 4 °C o menos. Los grupos más vulnerables, como niños pequeños, embarazadas, adultos mayores y personas con el sistema inmunitario debilitado, deben extremar las medidas de higiene.
Lavar correctamente las frutas y verduras es una medida sencilla que contribuye a reducir el riesgo de enfermedades transmitidas por alimentos. En la mayoría de los casos, basta con utilizar agua potable corriente, frotar suavemente la superficie y mantener una adecuada higiene de las manos, los utensilios y las superficies de preparación.
Bibliografía
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). Selecting and Serving Produce Safely. https://www.fda.gov/food/buy-store-serve-safe-food/selecting-and-serving-produce-safely
- U.S. Food and Drug Administration (FDA). 7 Tips for Cleaning Fruits and Vegetables. https://www.fda.gov/consumers/consumer-updates/7-tips-cleaning-fruits-vegetables
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Food Safety Basics. https://www.cdc.gov/food-safety/about/index.html
